27 abril 2010

La Robla. Érase una vez un tren.

Estación de La Robla. León. chanclas.

La Robla.
Tren con historia. La del trayecto de vía estrecha mas largo de Europa.
Largas horas a bordo de incómodos vagones con asientos de madera.
Traqueteos sin fin y olor de carbón y olla ferroviaria.
Carbón de Castilla para acero de Euskadi.
Y siempre, gente de España.
Ayer recorridos eternos, hoy suspiros de AVE.
Nada cambia, todo se repite.






21 abril 2010

Carta urgente a Sonsoles


Querida, en cuanto me he enterado de lo mal que lo estás pasando me he apresurado a escribirte.
Te entiendo, de verdad, y lo que no sé es como no me había dado cuenta antes cuando nos vemos en el coro. Perdona, cariño, pero ya sabes que una va a lo suyo. Somos muy egoistas.
Comprendo como debes sentirte. Debe ser terrible no poder saludar a la encargada del Super a las siete de la mañana ni pasar por delante del kioskero cojo al ir a la ofi.
Perderse la emoción de qué llegará antes si la hipoteca o la nómina es lo más de lo más. ¿Sabes? hace un par de meses llegó antes la nómina.
Verás, yo ahora estoy un poco como tú, desencantada. Desde que me hicieron fija en el trabajo, es como que aburre, ¿no te parece, cielo?
Tiene que ser terrible lo tuyo, Sonsoles chica, porque yo por lo menos puedo poner mi propia lavadora y planchar mi propia colada, que eso es lo que de verdad y por mucho que diga Bibiana nos realiza a las mujeres.
No quiero ni pensar lo que tiene que ser aguantar al pesado del mayordomo (Sonso, cielo, perdona si no se llaman así pero es que no estoy muy puesta en protocolo), te decía que tiene que ser terrible aguantar a ese pesado con su lista interminable de menús para que escojas. Insoportable, cariño, ¿verdad? No pueden hacer nada solos.
¿Habrá algo mas bonito que poner la mesa, rebozar unos filetitos de panga al mediodía, recoger la mesa y salir pitando ahí fuera al mundo, al mundo laboral?
Y menos mal que tienes hijas , Sonso, como las mías. Da gusto verlas crecer y pedir dinero y ropa.
¿Por cierto sabes si ya están de rebajas en Zara?.
Perdona, cariño ahora me acuerdo que en Zara no hay sección de ropa gótica.
Espero que haya podido ayudarte un poquito. A mi, la verdad el saber que te sientes así me ha dado bajón, Son, y me estoy quedando como sin voz. Así que si no me ves hoy en el coro ya sabes porqué.
Besitos.

Tu amiga.
PD. Y a este tú ni caso que es un envidioso.




14 abril 2010

Esencia de piedra.

Interior Catedral de León. chanclas

Piedras milenarias nacidas con vocación de eternidad.
Permanecéis como orgullosos testigos de la admiracion y el asombro que vuestra grandeza provoca.
Mortales cuerpos movidos con almas etéreas pisaron vuestras desgastadas losas, miraron al alto y descansaron su mortal envoltorio en rincones en penumbra.
Me parece verlos aun, como fantasmas, resintiéndose a abandonar este lugar que les acerca a la divinidad.



11 abril 2010

La leyenda del tirano y el mago.


Aquél no era un país muy diferente a otros.
Como todos tenía un hombre que mandaba y como algunos, tenía un hombre sabio.
El gobernante, el tirano, era duro y despótico. Su fuerza era su ejercito y las duras leyes con las que administraba su reino.
La gente admiraba al hombre sabio. Le creían mago porque mago parece aquél que siempre tiene respuesta a todas las preguntas.
El tirano, sin conocerle, le odiaba. Quería para si mismo el respeto que sus súbditos manifestaban a aquél hombre que siempre estaba en boca de todos.
Su fama aumentaba cada día y el tirano temía que se hiciese tan poderoso como él.
Llegó a obsesionarse con esa idea hasta el punto que decidió que debía acabar con su influencia.
Pensó en tenderle una trampa.
Le invitaría a una fiesta en el palacio y delante de todos los cortesanos le haría una pregunta que no sería capaz de responder. Le preguntaría por la fecha de su propia muerte y así fuese cual fuese su respuesta le mataría con su espada demostrando que él tenía el poder y que el sabio se equivocaba al no haber adivinado que ese iba a ser el día de su fin.
Cuando la fiesta estaba en su apogeo el rey se acercó al grupo de gente que rodeaba al sabio y le hizo la pregunta: "Díme, tu que tienes todas las respuestas: ¿cual será el día de tu muerte?
El sabio, mirando a los ojos al rey meditó unos segundos su repuesta. Por fin contestó: "Desconozco el día exacto de mi muerte pero puedo asegurarte que será un día antes que la tuya".
El rey se quedó desconcertado y aunque por unos instantes pensó en hacer lo que había largamente planeado pensó en que sucedería si el mago tenía razón. En ese caso él mismo moriría al día siguiente.
Pensativo se alejó del grupo.
Esa misma noche hizo que su guardia siguiese al sabio para asegurarse de que llegaba bien a su casa.
Al día siguiente y en los otros mandaba siempre a alguien para ver que el hombre sabio estaba bien y que no le sucedía nada malo.
Él mismo empezó a visitarle con cualquier pretexto que le permitiese asegurarse de que estaba bien. En estas visitas comenzó a hablar con el sabio y no tardó en darse cuenta de que era un hombre bueno y comenzó a pedirle consejos.
Gracias a esos consejos, el tirano fue cambiando el rumbo de su reino y el pueblo a su vez cambió de opinión hacia su rey al que poco a poco consideraron un hombre justo y digno de respeto.
Con el paso de los años los dos hombres se hicieron amigos y un día el rey le confesó que un día ya lejano había pensado en matarle.
El sabio le dijo: "Lo sé, lo vi en tu mirada, pero no debes temer porque te engañé para salvar mi vida. Soy un hombre anciano y tu eres aún joven. No debes temer por mi muerte pues tu vivirás mas tiempo que yo".
Una mañana cuando el rey fue a visitarle, descubrió que había muerto durante la noche.
No sintió temor sino una gran tristeza.
No se sabe si por el dolor o por otra causa lo cierto es que el rey murió un día mas tarde.


Escuché esta historia en la radio del coche y me gustó. De todas las historias podemos aprender algo. De esta lo primero que me vino a la cabeza es lo equivocado que resulta rechazar a las cosas y a las personas antes de conocerlas.


09 abril 2010

La procesión de los niños.

La procesión de "Los Pasos". Semana Santa 2.010. León. chanclas

Ante todo son niños. En el medio de la ceremonia, entre la oscuridad de los negros hábitos, sus miradas infantiles se buscan y se reconocen a través de los capirotes.