21 noviembre 2010

Peter Cafe, nos vemos en el Atlantico


Testigo constante de historias de navegantes que encontraron aquí, en este lugar mítico, su descanso breve en el que reponer fuerzas antes de seguir anotando singladuras.
Sus abarrotadas paredes guardan banderas, notas garabateadas de los que quisieron dejar constancia de su paso.
En nuestro tiempo de internet este pequeño bar de Horta, Faial (Azores) ha perdído un poco de la magia de otros tiempos en los que marinos de paso dejaban sus cartas  en medio del Atlantico con la seguridad de que llegarían a su destino.
La blanca ballena de Peter Cafe Sport nos sigue recordando que estas aguas y estos puertos fueron el escenario de las duras vidas de Os baleeiros, cazadores de ballenas, tan frágiles como sus barcas, tan duros como su mar. Hoy ya tan solo visita de museo y recuerdo.
Queda el mito y el lugar y quedan sus gentes  que es lo mejor que  encontrarás.

11 noviembre 2010

La felicidad.

Mañana de domingo en los margenes de la ría de Bilbao. chanclas.

El otro día leía un artículo con un llamativo título: " La felicidad viene incorporada de serie."
Por cierto que la lectura de este artículo me sirvió para saber que hay un Instituto Coca Cola de la Felicidad lo que en principio parece un poco frívolo. Aunque si uno lo piensa bién  ¿qué hay más importante que la felicidad?
Bueno para no irnos por las ramas, volvamos al asunto.
Pues resulta que una tal Sonja Luybormirsky tras concienzudos estudios ha llegado a la conclusión de que sobre un 100% de felicidad,  el 40% nos viene de serie: (la genética), sólo un  10% se debe a nuestras circustancias personales: (lo bien o lo mal que a uno le vaya viviendo o no en pareja, lo bien o mal que a uno le vaya su trabajo, etc) y el 40% restante se debe a nuestros pensamientos y comportamientos internos. O sea a nuestra actitud ante la vida.
Muy bueno el simil  de los coches que emplea Sonja, pensé. Y siguiendo con él pensé tambien que hay quien no sabe vivir sin un Full Equip en su coche. Quizás porque ello contribuye a alcanzar su porcentaje del 100% de felicidad.
Otros, en cambio nos arreglamos con algo menos y nos conformamos con un coche que nos lleve y nos traiga y que no nos falle por el camino. Yo creo que ahí está la clave: en la fiabilidad más que en el porcentaje. Porque total ¿qué más da un 10 o un 20% arriba o abajo si nos pasamos el dia en el taller?
Interesante esto de la felicidad.