26 octubre 2013

EL MUÑECO


Tu triste mirada de cristal parece que adivinase que has pasado a ser un recuerdo más.
Uno de esos recuerdos que hacen daño. 
Tu triste mirada de cristal parece pedir un lugar al sol y no el fondo de un cajón olvidado.
No hay clemencia para ti, pequeño monigote de trapo. 
La vida no siempre te da la respuesta.
Y desde ahora ese es tu lugar.