29 noviembre 2009

Entrando en pista para despegue.



Las estadísticas dicen que el avión es el medio más seguro para viajar y que para sufrir un accidente mortal uno debe pasar más de 80 años viajando día y noche en un avión.
Con mi natural credulidad yo llego a creer incluso lo que dicen las estadísticas, esa especie de mentira certificada y homologada.
Aunque de escaso consuelo resultan las estadísticas si tu eres el uno entre NOSECUANTOSCIENTOSDEMILES al que le toca la china.
Hace unos días viví una experiencia en la que si que temí de verdad por mi integridad.
Viaje de vuelta a casa, sin retrasos y con un tiempo estupendo.
A poco del despegue comenzaron los primeros avisos.
Una serie de crujidos amenazantes me sacaron de la semisonnolencia en la que caigo automáticamente en cuanto comienza el vuelo (seguramente que será para no pensar en las estadísticas.)
Me desperté sobresaltado pero no descubrí el origen por lo que no tardé más de un par de minutos en volver a dormitar.
Enseguida los crujidos aparecieron de nuevo pero esta vez venían acompañados de bruscos movimientos del asiento delantero que amenazaba con aplastarme.
Mi susto hizo que me espabilase. Me confundí con la maldita estadística y ya no recordaba si había que volar 80 años u 8o horas para tener un accidente.
Mentalmente y en un instante mi cabeza hizo un calculo y descubrí aterrorizado que ya había sobrepasado la probabilidad estadística de que me tocase a mí y que mi vida estaba por tanto, en serio peligro.
Mientras que con una mano me apretaba el cinturón de seguridad hasta quedarme sin respiración con la otra me protegía del respaldo del asiento delantero que no paraba de moverse espasmodicamente.
Al volver la mirada observe que mi compañero de asiento se partía de risa.
Pensé que al muy energumeno se le habían fundido los plomos ante la inminencia del desastre.
Tan solo un gesto bastó para aclarar el malentendido. Un arqueo de sus cejas al más puro estilo Zapatero señalando hacia al pasajero de mi asiento delantero me bastó.
Entendí entonces que lo que unos instantes antes parecía ser el fin de mis dias era en realidad una pasajera de proporciones y peso digamos infrecuentes pretendiéndose levantar del asiento.
Por fin lo hizo y observé entre aliviado y estupefacto como avanzaba torpemente por el pasillo hacia el baño.
Afloje la presión del cinturón de seguridad y me preparé para volver al sueño en el punto en que lo había dejado.
Mientras lo hacía no pude dejar de pensar que dirían las estadísticas en cuanto a las posibilidades de que la autora de mis sobresaltos se quedase atascada en el lavabo hasta el aterrizaje.


Eros Ramazzotti y Laura Pausini versionan VOLARE de Domenico Modugno.

23 noviembre 2009

AZURRO

Azurro con aeroplano. chanclas.
Azul,
la tarde está muy azul
y se me hace larga.
Me doy cuenta
de que no tengo remedio
sin ti
Y ahora
cogí el tren por los pelos
para ir, hacia ti,
Pero el tren de mis deseos
en mi pensamiento va al revés.


Adriano Celentano "Azurro"


17 noviembre 2009

Oscuro objeto de deseo.


Oscuro objeto de deseo.
Por una de aquellas asperas y duras onzas de tu cuarteado cuerpo eramos capaces de desesperar a nuestras madres a fuerza de machacona insistencia.
Con el persistente recuerdo de tu sabor instalado en nuestro cerebro nos jugabamos el fisico en malabarismos imposibles hasta alcanzar la balda mas alta del armario, aquella en la que, inutilmente pretendian ponerlo fuera de nuestro alcance.
Punto final de salidas nocturnas en las que te encargabas de poner un poco de orden en cabeza y cuerpo agitados por la noche de excesos antes de cerrarnos al mundo en una cama que aún siendo propia se empeñaba en tratarnos como a extraños.
Antes de que nos lo contaran, supimos de tus propiedades euforizantes, estimulantes, y que lo mismo curabas un desengaño amoroso que alegrabas una triste tarde gris de invierno y televisión.
Anfetamina legal, te convertiste en confidente de noches insomnes en los que te busqué como un yonki abstinente esperando de ti el remedio instantaneo de males del corazón y del alma. Remedio que retrasara para el dia siguiente la solución. Fiel a la famosa frase de Escarlata O´Hara: "Ya lo pensaré mañana"
Tu calor y tu sabor siempre tendrán el sabor de un beso, de un beso furtivo.
El otoño está resultando duro pero tú siempre estarás ahí.
¿Porque estarás, no...?
Con vuestro permiso, habrá que ir a comprob...

http://www.botanical-online.com/propiedadeschocolate.htm

Cuando se trata de chocolate, la resistencia es inútil. (Regina Brett)

16 noviembre 2009

La saga contínúa


PAULA DEL OLMO 4531
Cargado originalmente por Maxi del Campo

Hay piratas que dejan huella.
¿Y si no que decir de esta nueva pirata, continuadora de la saga de las Anne Bonnys de toda la vida?
Suerte y éxito, Paula.



13 noviembre 2009

El Boulevard.

Boulevard. chanclas

Tan solo hace unos instantes que cayeron las últimas gotas de lluvia.
Los pequeños charcos del paseo reflejan la difusa luz de las farolas.
En un banco, una pareja cuchichea ajena a lo que sucede a su alrededor.
La noche se ha vuelto tibia, apacible.



Escucha: EUROPA. Gato Barbieri.

11 noviembre 2009

Una imagen vale más que mil palabras...

Temporal en el Cantábrico. chanclas


o "el que avisa no es traidor".
Como ya "amenacé" en mi anterior post, subo otra de las imágenes que nos ofreció el temporal de esta última semana.
El faro que veis, azotado por las olas, es el de la isla de Mouro, en la bahía de Santander.
Un lugar precioso desde el que, en días de verano, se disfruta de la vista de la ciudad mientras se escuchan los chillidos de los cientos de gaviotas que descansan en sus rocas.


09 noviembre 2009

Malos tiempos...

Costa de Cantabria. chanclas

... no lo puedo remediar. Tengo que acabar la frase con lo de: "para la lírica".
Tanto es así que, si la encuentro, voy a poner la música de Golpes Bajos de fondo. Y es que aunque empezaba este post en plan serio me he dicho a mi mismo: "pero Chanclas ya va bien de rollos metafisicos que vas aburrir a las ovejas y te debes a tu público"
De modo que de serio solo va a quedar la foto. Que si que es sería. Son los restos de un temporal "comme il faut" o dicho en castizo: "de coj...
¿A qué sí Capitan Tormentas? Es uno de esos temporales que solo son guapos para ver desde la costa, en fotos, dentro de un coche (y mejor si es en compañía) o en la tele.
Para que le pille a uno navegando, dando bandazos, y cruzando los dedos para que no se corra la carga ni se pare la máquina, ni puñetera la gracia.
Aprovecho la foto (espero que digais todo lo que os gusta pero sin pasaros porque tengo más y me puedo animar a subirlas... vosotros vereís) para hacer un pequeño homenaje a los hombres de la mar y para que pensemos que están ahí afuera, jugandosela. Para los marinos de verdad.
Aunque como en otros tantas profesiones son gages del oficio y sino que hubiesen hecho caso a sus madres que seguramente como la mía les habrá dicho alguna vez: "Hijo ¿porqué no te haces maestro?"


Escucha: Malos tiempos para la lírica. GOLPES BAJOS.

07 noviembre 2009

Lágrimas

Lágrimas. chanclas

El dia se muestra tenazmente triste.
Maldíto otoño que se empeña en enseñar su peor cara, llevandose en su viento y su lluvia los colores de los días dorados.
Miro desde la ventana el borroso paisaje que desdibuja la lluvia. Las figuras que se mueven urgentes y huidizas.
Las gotas que resbalan por los vidrios se confunden con lágrimas.

05 noviembre 2009

Adivinanza

Extravagancia escolar yankee



"Autobus escolar en la India"

DESCUBRA LAS SIETE DIFERENCIAS.



01 noviembre 2009

Vueltas y vueltas.

Buque en el desgüace. chanclas

Vueltas y vueltas.
Recuerdo como si fuese hoy cuando me trajeron de la fundición: reluciente, bruñida. Orgulloso espejo de luz.
Me dije: "¿habré tenido suerte?". "¿Irá mi destino ligado al de un gran barco?". Yo sabía que no era gran cosa y que por tanto no debía esperar demasiado pero la juventud y la ilusión son inseparables.
Me esforcé dia y noche en empujar, en llegar a tiempo a puerto, en vencer las dificultades y los temporales que me arrancaban bruscamente del agua haciendome perder por unos instantes mi ritmo constante.
Tropecé muchas veces y los tropiezos dejaron en mi huellas. Pero seguí adelante.
También supe detener la marcha a tiempo de evitar malos encuentros. Aunque no siempre lo conseguí, fueron las más y por eso mi vida fué larga.
De tarde en tarde se preocupaban de mi a pesar de que sin mi no eran nada. En esas ocasiones me sentía especial. Me gustaba que me mimasen aunque deseaba salir de nuevo a navegar. El mar era mi vida.
Espero el final mientras el soplete, cual bisturí de cirujano va deshaciendo trozo a trozo lo que fué la razón de mi existencia.
Ahora ya tan solo me pregunto:
¿Y después qué ...?